Escrito en el Aire

Escrito en el Aire es la serie que presenté en Canal Extremadura Televisión donde, de la mano de los mejores expertos, analizábamos los casos de crónica negra que dejaron huella. Puedes ver los programas siempre que quieras en la web de Canal Extremadura en este “enlace“.

 

 

Sinopsis: En Extremadura existen capítulos de la crónica negra que dejaron huella. Algunos de ellos han trascendido a lo largo de los años. Otros han sido olvidados con el tiempo. Pero, como dicen los forenses, los muertos siempre hablan. Sus palabras están ‘escritas en el aire’ y por eso vamos a escucharlas y recordarlas. Escrito en el aire es el nuevo programa de Canal Extremadura Televisión dedicado a los sucesos que han acontecido en nuestra región. La periodista e investigadora Lourdes Gómez junto a un equipo de expertos de la Policía Científica y de la Guardia Civil analizarán las claves de estos sucesos. Testimonios en primera persona de los protagonistas de las historias, investigaciones sobre el terreno, análisis de nuevos datos y recreaciones servirán para conocer de primera mano estos casos.

Presentadora: Lourdes Gómez es licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad de Sevilla, además de investigadora y escritora. Esta extremeña ha desarrollado la mayor parte de su labor profesional en informativos de TVE y en programas de Canal Extremadura Televisión. También colabora en radio y prensa escrita. Ha trabajado dos años en la Oficina de Relaciones Informativas y Sociales de la Guardia Civil y tiene un amplio conocimiento en investigación y crónica negra de sucesos ocurridos en todo el país.

 

 


Mi caja de tesoros: Escrito en el Aire

Cuando era pequeña tenía una vieja caja de fresas en la que guardaba mis tesoros. Una piedra con forma de corazón. Un trozo de cuarzo. Un llavero de la Cruz de Caravaca. La figura de un cisne de metal. Y recortes, muchos recortes de revistas y periódicos. Con dificultad, porque por aquel entonces no existían las tijeras para zurdos, iba recortando todo aquello que me interesaba. Imaginaba que era una investigadora que reunía pruebas del caso que estaba a punto de resolver. Hace unos meses, cuando mi director, Diego González, me propuso hacer Escrito en el Aire, mi mente voló hacia aquella caja de fresas. Aquel sueño infantil se había hecho realidad. A lo largo de estas semanas he recorrido Extremadura investigando episodios oscuros de su historia. He sentido el dolor de las víctimas, en cada abrazo y en cada apretón de manos. Me he maravillado con las técnicas utilizadas por la Guardia Civil, el Cuerpo Nacional de Policía y los profesionales de los Institutos de Medicina Legal para despejar las incógnitas de casa caso. De la mano de psiquiatras y psicólogas me he adentrado en las áreas más incompresibles de la mente humana. Y gracias a todos los que han participado en el programa he podido crecer como profesional y como persona. Escrito en el Aire me ha dado mucho. Y lo mejor que me llevo es el equipo que me ha acompañado a lo largo de esta aventura. Toni Morcillo, Daniel Lucio, Zacarías de la Hera, Beatriz López, Ana Pecos, Esther Benítez, Rocío González, Rebeca Aparicio, Diego González, y todos los profesionales y actores que han trabajado en el programa. Sin ellos este proyecto no habría salido adelante. Porque yo solo soy una pieza de este puzzle, de este engranaje que solo funciona si todos vamos a una. Estoy muy agradecida, también, a Javier Peña y a todos los compañeros de Canal Extremadura por la confianza y por hacer posible que viviera este sueño que yo tenía desde la infancia. Tampoco quiero olvidarme de mi pareja, de mis padres, de mi hermano, de mi familia, de mis amigos y de todos los vecinos de mi pueblo, por su apoyo incondicional y su comprensión. Escrito en el Aire ha sido una estupenda escuela de periodismo y una inmejorable escuela de vida. Acaba de terminar su primera temporada. Y yo me quedo, emocionada, con una nueva caja de fresas llena de recortes. Y mirando ese esquema que ha guiado mis pasos a lo largo de estos días, impulsándome hacia nuevos horizontes y enseñándome que los muertos siempre hablan y que los vivos tenemos el deber de escuchar. Gracias por tanto.

Lourdes Gómez, Escrito en el Aire. Fotografía Antonio Morcillo.

 

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar